Rincones de Europa

Bruselas, Bélgica

Ciudad joven y en constante ebullición, una de las más carismáticas de Europa y en la que deberías perderte por lo menos una vez en la vida. Bruselas es la capital de Bélgica y la sede del Parlamento Europeo, pero también mucho más que esto. Los vuelos económicos que llegan a la ciudad son un incentivo perfecto para descubrir barrios únicos llenos de arquitectura modernista, curiosear en las tiendas del centro o sentarse a admirar la Grand Place, la plaza central que es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1998. Te aconsejamos que alquiles una bicicleta, entres en el Museo Magritte y que recuperes fuerzas en una de las cafeterías que abundan. Pero si prefieres algo más frío, siempre puedes echar mano de una jarra de cerveza belga.

 

Róterdam, Países Bajos

Una ciudad renacida de las cenizas de la II Guerra Mundial, que ha hecho de su reconstrucción una extraordinaria victoria. Rascacielos que parecen esculturas enormes y son obra de artistas y arquitectos internacionales tan prestigiosos como Rem Koolhaas o Norman Foster, Álvaro Siza Vieira y Renzo Piano. A pocos minutos en tren de Ámsterdam, Rotterdam te sorprenderá. El _skyline _de la ciudad es espectacular. Date una vuelta en Spido, un barco modernísimo, y ve a la descubierta del perfil futurista de Rotterdam. Dinámica, joven, llena de boutiques de tendencia, museos de arte contemporáneo y lugares perfectos para los amantes del arte urbano. Súper recomendable.

 

Copenhague, Dinamarca

Copenhague es preciosa, tiene muchísima historia y barrios inigualables. Desde el antiguo puerto de Nyhaven, uno de los lugares de postal más famosos, toma un barco y sal a ver la ciudad desde el agua. Aquí van algunas cosas que no te puedes perder: los Jardines Tivoli, el parque de atracciones más antiguo del mundo, abierto en 1843; una cena en el Noma, el mejor restaurante del mundo desde 2010 (después de que cerrara el Bulli de Ferran Adrià, por supuesto); y una visita al barrio hípster de Norrebro, para dar un vistazo al colorido proyecto urbano de “Superkilen”. Si quieres apreciar de verdad el alma verde de la ciudad y disfrutar de su creatividad no te puedes perder el Louisiana, uno de los museos más bonitos del mundo donde arte y naturaleza se funden en una simbiosis mágica. ¿Te hemos convencido?

 

Dresde, Alemania

Completamente destruida (varias veces) a lo largo de su historia, hoy Dresde es una ciudad magnífica que puede rivalizar sin problemas con las mecas artísticas del Viejo Continente. Quizás por eso ha recibido el sobrenombre de “la Florencia del Elba”. Capital de la Sajonia, llena de monumentos históricos, palacios barrocos, plazas bellísimas y rincones románticos, esta ciudad te hará enamorarte. Si estás de visita no te pierdas el casco antiguo (Altstadt) y pásate por el barrio de Kunsthofpassage. Aquí te encontrarás con muchísimos palacios con fachadas de colores y de lo más artístico. ¿Nos vamos?

 

Sevilla, España

En Andalucía, una de las regiones más cálidas y sensuales de España y del mundo entero, Sevilla es una ciudad espectacular. Te aconsejamos que la visites en primavera, cuando los rayos del sol llenan de luz las callejuelas del centro y sus monumentos Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y en el aire flota el aroma de las flores de azahar. El Alcázar, el antigua palacio árabe, la Giralda y la majestuosa catedral, la Torre del Oro, la Plaza España… Tampoco te pierdas el Museo de Bellas Artes, que está entre los más interesantes del país y, si te apetece, pásate por un espectáculo de flamenco. ¡Te fascinará!

 

Reikiavik, Islandia

Es la capital más al norte del Mundo y conserva intacto sus magníficos paisajes encantados: piscinas naturales de agua caliente, cascadas espectaculares entre las que están algunas de las más bonitas del planeta y valles verdísimos. Si estás en Reikiavik, aprovecha y visita la reserva geológica de Hengil, con el volcán, las fuentes termales y la fumarola. Es imprescindible que te hagas una foto bajo la cascada de Seljalandsfoss, te sumerjas en la famosísima laguna azul y visites el Museo de Arte y de Fotografía de la ciudad. Las temperaturas son frías durante buena parte del año, pero los restaurantes, tabernas y cervecerías te mantendrán caliente.

 

Milán, Italia

Todos los ojos estarán puestos en Milán en 2015 y la ciudad vivirá uno de sus momentos de mayor esplendor. ¿Te lo vas a perder? Se espera tanta curiosidad por la Expo que convertirá a Milán en la capital del mundo del 1 de mayo al 31 de octubre que es casi de visita obligada. La Exposición Universal es uno de los eventos más importantes a los que deberías asistir el año que viene, pero también ten en cuenta la Semana de la Moda, el Salón del Automóvil, el MIART para los amantes del arte contemporáneo y muchísimo más. Todo esto en la ciudad “más europea” y a la vanguardia de Italia. ¡No puedes faltar!

Viena, Austria

Decretada en el año 2014 “la mejor ciudad para vivir del Mundo”, Viena es uno de esos lugares que se deberían pisar por lo menos una vez en la vida. Real, creativa, elegantísima, una ciudad rodeada de arte y de música. Iglesias góticas y palacios barrocos, edificios modernistas y museos de arte contemporáneo: la capital austríaca es una galería a cielo abierto. Visita el Albertina, con una de las colecciones de artes gráficas más interesante del mundo, el museo Leopold, con la mayor colección de obras de Schiele y no te olvides de dar una vuelta por los anticuarios, además de darte un capricho dulce y merendar en el celebérrimo Café Sacher. Del 19 al 23 de mayo, Viena acogerá la próxima edición del festival de Eurovisión, otra razón para no perdértela.

Cesky Krumlov, República Checa

Una joya encajada en un paisaje hermoso, Cesky Krumlov te sorprenderá por su belleza sencilla pero sin igual. Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, este destino pequeño de calles tranquilas, palacios señoriales y plazas al sol te dejará sin palabras. Te recomendamos que te quedes una noche por lo menos y exprimas al máximo tu visita antes o después de visitar Praga. Cesky Krumlov, de hecho, está tan sólo a pocas horas de la capital checa. Conciertos, muestras de arte, paseos románticos y un helado sentado en una placita suenen como el plan perfecto, ¿no te parece?

Riga, Letonia

Riga es una ciudad que esconde mil sorpresas. Capital Europea de la Cultura en 2014, con el barrio más de moda del mundo (Mera Lela) y un cartel de eventos que haría palidecer a las ciudades más grandes del Viejo Continente: vale por lo menos un visita. Su centro histórico está entre los que pertenecen al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y en él hay más de 800 edificios de estilo modernista. Capital de Letonia y situada en el Báltico, disfruta de una posición estratégica para visitar otras grandes ciudades del norte, desde Helsinki a Estocolmo. Te sorprenderá no sólo por el número de atracciones y museos que tiene (más de 50) sino también por la vivacidad de su vida nocturna, sus restaurantes de renombre y algunos de los mejores clubes y discotecas de Europa.

Palermo, Sicilia, Italia

Fundada por los fenicios en el año 734 aC, cruce de culturas diversas que disfrutaban del bellísimo golfo del mar Tirreno, en la antigüedad Palermo fue conquistada por los Romanos, Bizantinos y Normandos, que le confieren un perfil de ciudad moderna, multicultural, abierta a los cambios y depositaria de tendencias y estilo únicos. Iglesias barrocas y mercados bulliciosos, de sabores árabes y mediterráneos. No te pierdas la visita a la Catedral y disfruta de Las Habitaciones del Genio, un pequeño museo-joya con más de 2.300 piezas de cerámica decorada siciliana y napolitana la mayoría de las cuales van del siglo XVI al XX. Date un festín visual y llena el estómago en una de las muchísimas pastelerías tentadoras que hay en la ciudad y donde podrás disfrutar de la clásica cassata, un dulce relleno de ricota, fruta escarchada y pistachos, entre muchas otras cosas. Tu visita a Sicilia no podría empezar con mejor pie.

Bergen, Noruega

Uno de los escenarios más sobrecogedores del mundo, una hilera de casas de madera de colores, situadas junto a lo que era el antiguo puerto, en una bahía magnífica, está Bryggen, el barrio hanseático de Bergen, también Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Casi un millón de personas al año pasan por aquí, uno de los lugares más espectaculares de Noruega. Puedes llegar en barco, para apreciar los colores y paisajes mágicos del fiordo, subir al funicular de Floibanen y alcanzar el Monte Floyen, desde donde disfrutarás de una vista única del entorno. Atrévete a aventurarte por uno de los muchos senderos que salen de aquí, ve al mercado del pescado, come en uno de tantos restaurantes y curiosea en las tiendas de artesanía de Bryggen. Noruega te robará el corazón.

Budapest, Hungría

En esta lista tan especial también hay espacio para la maravillosa Budapest. ¡Y con razón! La capital de Hungría es uno de los principales destinos del momento. Con vistas al Danubio, señorial y majestuosa, con su imponente Parlamento lleno de cúpulas y torres, te cautivará. Visítala en primavera o en otoño para apreciar el torbellino de colores que es esta ciudad. Una de las paradas obligatorias son los Baños de Szécheny, donde podrás disfrutar de una experiencia de lo más tradicional que va desde la sauna a jugar al ajedrez en la piscina con los lugareños. Toma el Puente de la Libertad, pasea por la verde isla Margarita y disfruta de un descanso en Romkocsma, un bar-ruina de esos que están tan de moda y que le ha devuelto la vida a un espacio en desuso de una forma creativa. ¡Buen viaje!

Estambul, Turquía

Una de las ciudades más magníficas del mundo y una de las más hermosas de Europa (porque sí, está entre dos continentes y no es sólo asiática). Caliente, sensual, hermosa… Estambul es el bullicio de la gente ocupada en los mercados y las mezquitas maravillosas. Estambul es los bazares de especias en los que podrás comprar té, fruta confitada, especias y dulces, pero también las tiendas de diseñadores contemporáneos. No te pierdas una visita a la Mezquita Azul y a Santa Sofía, sumérgete en la opulencia del pasado otomano en el Palacio de Topkapi y da un crucero por el Bósforo. Come en el puerto y disfruta de unas horas de relax en uno de los mejores _hammam _de la ciudad. Si vas en pareja y quieres algo romántico, deja que tus pasos te guíen hasta la Cisterna-Basílica, un tesoro subterráneo en el que las columnas y la luz se reflejan en el agua dando lugar a un espectáculo singular. ¡Un lugar mágico!

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